Blogger: una profesion de alto riesgo
¿Te gustan las emociones fuertes? ¿Te gusta sentir la adredalina corriendo por tus venas tras hacer algún tipo de critica a algún famoso, politico, empresa o cultura? ¿Te gusta ser perseguido y llamar la atención de muchos individuos? ¡Tengo la solución!¡Hazte Blogger!.
Aunque esta breve introducción parezca un soso anuncio de la tienda en casa, no es otra cosa que el unico humor que le puedo hechar a la continua persecución que traen sobre sus espaldas algunos Bloggers.
¿Y esto a que viene?. Pues bien, según me he podido informar el Bloggero iraní Omidreza Mirsayafi, que se encontraba recluido en una carcel de Teheran, ha fallecido en “extrañas circunstancias”. Puntualizo en lo de extrañas circunstancias porque no se ha informado exactamente del porque, el cuando y el como. Ya saben, estos arabes siempre tan diplomaticos…
Comienzo a pensar y a rebuscar un poco sobre los distintos problemas y dolores de cabeza que han tenido algunos bloggeros por el simple hecho de opinar y este es el resultado:
- Mirsayafi: fue juzgado en noviembre del año pasado por unos artículos del código penal iraní que imponen hasta dos años de cárcel por insultos a los líderes de la república islámica y propaganda contra el Estado. Sin embargo, su blog hablaba sobre cultura y música tradicional iraní.
- Eduardo Pérez: Registró el dominio deusto.com en 1997 y nueve años después la editorial Planeta Agostini lo denuncia por apropiarse en Internet de la dirección de una de sus filiales, Ediciones Deusto. La marca Ediciones Deusto fue registrada en 2002.
- Ajith D: estudiante de 19 años creó una red social en Orkut, donde los usuarios criticaban al partido político de ultra-derecha “Shiv Sena“. El joven fue responsabilizado de todas las opiniones que se expresaron en el portal.
- Karim Amer: fue condenado a cuatro años de prisión por el “delito” de haber publicado en Internet material en el que se criticaba el islam y al presidente Mubarak.
- Tarek Bayassi: condenado a pasar 3 años alojado en una prisión estatal por el hecho de navegar en páginas de la oposición siria y el hecho de haber hecho comentarios.
- Nay Phone Latt: condenado a veinte años y seis meses de prisión por publicar una caricatura que ridiculizaba a uno de los militares representantes de la dictadura de Birmania.
- Julio Alonso: demandado por la SGAE por escribir un artículo de criticas hacia la sociedad general de autores.


